ES UNA REALIDAD, EL TRABAJO INFANTIL TAMBIÉN ESTÁ PRESENTE EN LAS REDES SOCIALES
Estamos actualmente frente a la generación denominada nativos digitales, término para denominar a la generación marcada sustancialmente por las Tecnologías de la Información y la Comunicación (ESTEVE, DUCH Y GISBERT 2014, p. 12). Sin lugar a duda, hace parte de este contexto el internet y las redes sociales, entre ellas, YouTube, Facebook, Instagram, TikTok, plataformas en la que cada vez más tiene participación o intervención los niños, niñas y jóvenes menores de 18 años. En este escenario los niños y sus familias están desarrollando diferentes modelos de negocio lo que conlleva «por un lado, una creciente profesionalización de los menores (…) y, por otro, la aparición de nuevos agentes, managers o agencias especializadas en estos canales, donde han encontrado un nuevo y lucrativo espacio para sus negocios» (MARTÍNEZ et al. 2020, p. 8), al percibir dinero por las visitas a videos que publican o porque se convierten en referente de las marcas comerciales para publicitar productos (ORTIZ et al. 2018).
Ver video: El negocio de los niños YOUTUBERS
Los niños, niñas y jóvenes menores de 18 años no son la excepción a la marcada tendencia a ser parte directa o indirecta de las publicaciones que se exhiben en redes sociales. Esta situación los expone a ser blanco en el mercado audiovisual pudiéndose convertir en una actividad lucrativa para ellos, sus padres y las personas que trabajan alrededor de ellos aparejando el desconocimiento de las previsiones legales en materia laboral que prohíbe la contratación de menores de edad que no tenga cumplidos los 16 años sino cuentan para cada caso concreto con el permiso de la autoridad competente.
El fenómeno de la utilización de menores de edad para campañas
comerciales y monetización por influir en otros, se convierte cada día en una
realidad de público conocimiento de la sociedad en general, si se tiene en
cuenta la gran presencia que tienen las redes sociales en todos los países; no obstante,
esta situación está siendo observada y aprovechada única y exclusivamente desde
el ámbito de las comunicaciones y no desde una perspectiva jurídica laboral y
garantista de derechos fundamentales de los menores.
Algunas Conclusiones...
El trabajo infantil en redes sociales puede tomar muchas formas y puede ser peligroso para los niños y niñas involucrados. Algunos escenarios pueden ser:
(i) un niño, niña o joven puede ser contratado por marcas para promocionar productos en redes sociales. Aunque esto puede parecer inofensivo, los niños pueden ser explotados o presionados para trabajar demasiado y perder su infancia,
(ii) los menores también pueden crear contenido para redes sociales, como fotos y videos. Aunque puede ser una actividad creativa, los niños pueden estar expuestos al abandono de la escuela al ver que la actividad se convierte lucrativa y requiere inversión de tiempo,
(iii) las empresas de redes sociales emplean a niños, niñas y jóvenes para promocionar productos y servicios con el fin de realizar análisis de datos, verificar tendencias, donde requiere que el Influencer actúe espontáneamente o bajo la dirección de un tercero que imparte directrices de cómo hacerlo. Esto puede ser problemático si los niños no tienen las habilidades o el apoyo adecuados para manejar el estrés y la presión que conlleva el trabajo.
Es importante intervenir y proteger a los niños del trabajo en redes sociales por varias razones:
Primera, por el riesgo de explotación: los niños pueden ser explotados y abusados en el trabajo en redes sociales. Pueden ser obligados a trabajar largas horas, a cambio de poco o ningún pago, y pueden ser objeto de acoso y abuso en línea. Además, los niños pueden ser vulnerables a la manipulación y pueden no entender completamente los riesgos asociados con el trabajo en línea;
Segunda, por la interferencia con la educación: el trabajo en redes sociales puede interferir con la educación de los niños. Si los niños pasan mucho tiempo trabajando en línea, es posible que no tengan suficiente tiempo para estudiar, hacer tareas escolares y participar en actividades extracurriculares importantes para su desarrollo;
Tercera:
por la protección de los derechos de los niños: los niños tienen derecho
a una infancia segura y protegida, y a ser protegidos de cualquier forma de
explotación y abuso. La intervención y la regulación son necesarias para
proteger los derechos de los niños, niñas y jóvenes y garantizar que se
respeten los estándares internacionales de derechos humanos.
Comentarios
Publicar un comentario